TU VELOCIDAD-COMPRENSIÓN LECTORA Y SU EFICACIA

Con toda seguridad hace ya tiempo que estarás preguntándote a qué velocidad lees, cuál es la velocidad normal o si la velocidad que tienes leyendo es adecuada o lenta. Vamos a tratar de dar respuesta a estos interrogantes, pero antes es preciso hacer algunas observaciones. La eficacia que se obtiene en función del binomio velocidad-comprensión no deja de ser más que una aproximación orientativa, dado que es muy difícil de evaluar con plenas garantías porque puede variar en función de los determinantes que se expusieron anteriormente  y, en especial, en función de la «calidad» de tus hábitos y de la dificultad que pueda tener el mismo texto para diferentes personas. No obstante esta dificultad, sí puedes realizar una aproximación, que si bien no es todo lo fiable que nos gustaría, es una referencia bastante aceptable. La prueba para obtener estos datos requiere los siguientes pasos:

- Selecciona un texto cualquiera que no hayas leído nunca. Por ejemplo de los ejercicios.

- Lee el texto a la velocidad que para ti sea normal, ni más deprisa, ni más despacio. No se trata de una carrera, sino de que tú sepas cuál es tu velocidad estándar de lectura y el nivel de comprensión que se deriva de ésta.

- Una vez seleccionado el texto, y en el momento inmediatamente anterior al comienzo, anota la hora en minutos y segundos.

- Comienza a leer, procurando centrar tu atención exclusivamente en el texto, sin nada que te distraiga y con una velocidad que para ti sea buena.

- Una vez concluida la lectura, apunta la hora en minutos y segundos y calcula el tiempo empleado de la siguiente forma:

Hora de conclusión - hora de comienzo = tiempo empleado

- Sin volver a leer el texto y sin consultarlo para nada, responde al cuestionario del texto seleccionado. El ejercicio7 tiene quince preguntas y el ejercicio 8 tiene diez. En ambos casos, cada pregunta ofrece cuatro respuestas posibles: marca con un círculo la letra que precede a las respuestas que tú consideres correctas.

- Pincha aquí  y encontrarás una tabla con las respuestas correctas. Compara tus respuestas con éste. Si pinchas aquí podrás obtener un porcentaje de comprensión y la nota correspondiente.

La velocidad podrás calcularla aplicando la siguiente fórmula:

Velocidad lectora = palabras del texto/tiempo (en minutos) 

El número que resulte serán las palabras que tú leas por minuto, es decir, tu velocidad lectora. - Una vez que hayas obtenido tu velocidad lectora (V) y conozcas el porcentaje de tu comprensión (C) puedes calcular cuál es la eficacia de tu lectura realizando la siguiente operación:

Eficacia lectora = V X C/100

El número que resulte tiene validez en la medida que pueda contrastarse con otros resultados. De forma orientativa, puedes proponer a un compañero de clase que haga la misma prueba, con lo que ya tendrás un dato para comparar. Si se lo propones a dos compañeros, el resultado será más fiable y así sucesivamente. Pero ten en cuenta que la comparación has de realizarla con personas de tu edad y que estén en el mismo curso que tú, pues si te comparas con una persona cinco años menor o mayor y con cinco cursos por encima o por debajo del tuyo, el resultado de la comparación será poco relevante, al estar mediatizado por estas variables.

Una vez conocidos todos estos pasos, realiza la prueba, antes de continuar leyendo este web. Tras la prueba y las operaciones que le siguen tendrás un mejor conocimiento de ti mismo en este aspecto. Si todos los meses realizas una prueba similar, procurando una buena velocidad con una buena comprensión, sabrás si has ido mejorando y hasta qué punto te resultan útiles las prácticas diarias de lectura que se te proponen en las páginas anteriores  teniendo en cuenta que para mejorar tienes que practicar.

Es conveniente que realices este tipo de pruebas con novelas o textos que no presenten grandes dificultades de comprensión. Como necesitarás saber el número de palabras que tiene, realiza las siguientes operaciones:

- Abre el libro al azar. Ésas serán las dos páginas que vas a leer. Cuenta el número de palabras de los cuatro primeros renglones y divídelo entre cuatro, con lo que obtendrás el número medio de palabras que hay por renglón.

- Cuenta el número de renglones de las dos páginas.

- Multiplica el número medio de palabras de cada renglón por el número de renglones y tendrás con bastante aproximación el número de palabras del texto.

Para hacer una prueba PINCHA  AQUÍ

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