LA VELOCIDAD DE LECTURA

VELOCIDAD DE LECTURA

Ni todas las personas leen a la misma velocidad, ni tampoco cada persona lo lee todo a igual velocidad siempre, sino que varía en función de los intereses y necesidades de cada lector y de cuáles sean sus hábitos cuando lee. El mal lector es aquel que carece de hábitos y estrategias adecuadas de lectura, el que lo lee todo a la misma velocidad, como si fuera un mal conductor, que siempre lleva la misma velocidad independientemente de que marche por una autopista o por una carretera local, mientras que el buen lector es el que sabe adaptar la velocidad a sus propias necesidades de comprensión (según la dificultad del texto, sus conocimientos sobre el tema...), al contenido (según sea novela, poesía, ensayo, tebeos, prensa...), a su objetivos (entretenerse, saber, recoger información...) y al ritmo que imponga el autor. Así, la velocidad ideal será la que convenga al lector en cada momento.

Pero la velocidad de lectura tiene unos determinantes que son clave.

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